Aventuras y desventuras de una Granada a orillas del Genil

Es complicado escoger por donde empezar un paseo cuando Granada siempre se rinde a tus pies y te dedica una tarde con puesta de sol en gran compañía. Cita ineludible la que comenzaba esa tarde con el equipo @welovegrx, ese momento especial donde nuestro espacio creativo se vuelve único y particular. Un escenario que se viste de mil posibilidades y donde descubrimos pequeñas curiosidades, personajes de gran relevancia cultural o histórica e incluso momentos que han sucedido y que ni siquiera sabemos el impacto que han tenido en la vida y memoria de nuestra ciudad.

Nuestro paseo estival tenía que partir desde el Puente Romano; una construcción que ha tenido que soportar grandes sucesos de la historia de nuestra ciudad pues durante siglos fue la única entrada firme que servía de conexión con la vega, la costa y las Alpujarras. Un puente romano, que por cierto, NO es romano por mucho que nos empeñemos en llamarlo así. Se construyó en el s.XII y aunque no hay constancia de su autor, sí hay restos documentales de Ibn al Jatib, poeta, escritor y filósofo andalusí, que dicho sea de paso, algunos de sus poemas decoran las paredes de la Alhambra.

El siguiente, el Puente de las Brujas, conecta el colegio Sagrado Corazón con el conocido Kiosko de las Titas, donde vendían sus famosas perdices (papas asás con sal y pimienta). Desde luego el nombre, el del puente, no se olvida así porque sí, y es que se conocen dos anécdotas de donde se puede intuir que viene el nombre. Unos cuentan que el colegio, por aquellos años, estaba situado en las afueras de nuestra ciudad y quisieron trazar un puente para facilitar el acceso al mismo, hecho que causó revuelo entre los politiquillos del momento para variar. Las disputas existentes se zanjaron al instante aprovechando la ausencia de uno de los concejales que se oponía a la construcción. Se hizo tan rápido, que los vecinos decían que parecía haber sido construido por brujas. Otros, sin embargo, cuentan que en la época de otoño, las monjas del colegio cuando salían del Sagrado Corazón, iban tan ataviadas con sus hábitos, que en la oscuridad daba susto verlas, de ahí que se le llamase Puente de las Brujas.

Avanzamos unos pocos metros y llegamos al Puente Verde, históricamente era de hierro y madera pintada de color verde, de ahí su nombre. Tuvo que ser reconstruido tras la invasión napoleónica de 1810, y para ello los franceses profanaron el Monasterio de San Jerónimo, arrasando la torre del monasterio y llevándose los sillares (piedras labradas de gran envergadura cuadradas o rectangulares) para utilizarlos en la construcción de este puente. 

Puente Verde

Cae la tarde y la luz se vuelve anaranjada en los Paseos del Salón y de la Bomba junto a sus bellos y románticos jardines. Buen momento para continuar por dichos lugares y conocer, que fue después de la invasión francesa cuando comenzaron a adquirir este aspecto tan elegante y burgués que se mueve en el tiempo y el espacio hasta hoy, a pesar de las diferentes reordenaciones urbanas.

La Biblioteca Municipal, que siempre me ha parecido un edificio ideal, fue en su día un salón de baile donde lo más granado de la sociedad se daba cita para charlar entre señores, conocerse y bailar. Ahora entiendo por qué es un edificio tan singular, ¡lógico!, era el lugar perfecto y de moda para salir a bailar y coquetear. 

Bellos y elegantes, se nos presentan los jardines del paseo con más de doscientas especies de flora mirando a la ribera del río Genil con sus árboles centenarios, setos multiformes, flores, fuentes, monolitos… Todos juntos y en armonía con el medio se alían con la luz de la tarde. Te invitan a que te sientes en uno de sus bancos, a que observes el laurel crecido, a que veas el árbol de Júpiter lleno de  flores rosas, a que sientas el aroma del azahar ya extraviado y que imagines la cantidad de besos robados debajo del árbol sagrado. Te sugieren que respires, que contemples, que te asomes al río dirigiendo la mirada a la hilera de farolas que te guían a las montañas de Sierra Nevada y que seas consciente de todo lo bonito que muestra el paisaje a nuestro alrededor. 

Un remanso de paz y tranquilidad lleno de diversión, risa y amistad. Así es como son en realidad estos momentos con @welovegrx: Un “playtime only four us” donde perder la noción del tiempo, olvidarnos de nuestros problemas para continuar entre risas, mantener conversaciones de lo divino y de lo humano para buscar sobretodo incrementar nuestras reservas de felicidad.

Nos detenemos en las fuentes de los jardines, elementos más que decorativos dotando al complejo paisajístico de mayor valor ornamental, suceso que coincide con el momento más “cool” para @pitukav, es decir: Hacer de lo normal lo más creativo e inusual posible con sus fotos. Primero en la fuente de la Ninfa, pero la más interesante es la siguiente que tiene mucho que ver con esta pregunta:

¿Sabéis por qué el paseo de la Bomba se llama así?

Que conste que tampoco lo sabíamos, pero esta fuente tiene precisamente forma de mina marítima. Una fuente muy original con cañones de agua que disparan en circunferencia, es por ella que el Paseo de la Bomba adopta ese nombre. Cómo de original la verían en esa época, que aparece referenciada en el Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España, de Pascual Madoz.

Nos encontramos de repente con el monumento a D. Julio Quesada-Cañaveral, uno de los personajes más representativos de la Granada de finales del s. XIX y principios del s.XX. Seguro que habréis pasado por allí cientos de veces y no os ha picado la curiosidad, pero ojito señores, que le debemos mucho al Ilustre Duque de San Pedro de Galatino.

El Duque, fue un empresario visionario de la época. Un emprendedor nato que habiéndose dado cuenta de la proyección turística de Granada, hizo grande nuestra ciudad con la construcción del Hotel Alhambra Palace, promovió la construcción de la carretera hasta Sierra Nevada además de la línea del tranvía desde la capital hasta el Hotel del Duque en Sierra Nevada que también construyó él, fundando incluso, su propia compañía eléctrica. Podría asegurar y rubricar, que pocos empresarios a día de hoy serían capaces de hacer tanto, en tan poco tiempo. 

No cabe duda alguna, de que este señor, posicionó a Granada en el mapa y que, gracias a él, nuestra ciudad comenzó a adquirir mucha más relevancia en el panorama político, económico y social.

Continuando nuestra ruta, nos vemos obligadas a desviar un poco el camino inicial, y es que, se nos echa la hora encima para hacer fotos (tampoco es de extrañar, apenas hablamos cuando nos juntamos, jajaja). Lo pienso en el último instante y decido subir por Cuesta de los Molinos, llamada así por la cantidad de molinos harineros que había en esa zona en el s.XIII. 

Os desvelo otro dato y es que en ella nació Angel Ganivet, otro granadino sin igual; diplomático y escritor de la generación del 98. No fue muy prolífico en cuanto a obras se refiere pero sí debió tener una vida muy interesante como diplomático fuera de España, aunque si bien es cierto, murió muy joven suicidándose a la edad de 32 años. Una pena perder tan pronto a una figura tan brillante. Actualmente su casa-molino es el Centro Provincial de Documentación de la Diputación de Granada.

Vamos finalizando nuestro paseo, no sin refrescarnos un poco y lavarnos las manos en el Pilar de Escoriaza, que toma su nombre al igual que la cuesta en honor al Vizconde Nicolás Escoriaza, colega también del Duque de San Pedro de Galatino. Poseía dicha finca donde se ubicaba la antigua Huerta Estefanía que se fraccionó en parcelas urbanizables para algunos nobles de la ciudad. Encima de dicho pilar, se encuentra la Plaza Joe Strummer, cantante y líder del conocido grupo The Clash. El motivo de que tenga una plaza en su honor, es sencillo: cuando conoció Granada sintió un flechazo y se enamoró de ella. Se convirtió en su ciudad favorita, le encantaba el poeta García Lorca y la Alhambra y nunca dejó de visitarla desde que la conoció a mediados de los 80´. Sólo le faltó un sueño por cumplir: Organizar el concierto que tantas veces había imaginado.

En cuestión de minutos, la luz baja por completo y se hace de noche sentadas en el pequeño mirador de la placeta, oímos música de Strummer mientras presagiamos el final del verano, es entonces, cuando decidimos cambiar de tercio, poner fin a nuestro encuentro histórico-paisajístico-cultural y dirigirnos cuesta abajo a nuestra cita en el restaurante Maria de la O, pero de esto ya hablaremos más adelante…


ENGLISH VERSION.-

It is difficult to start a walk when Granada always surrenders to your feet and dedicates you an afternoon with a sunset in great company. An unavoidable appointment that began that afternoon with the team @welovegrx, that special moment where our creative space becomes unique and particular. 

A scenario that dresses of a thousand possibilities where we discover small curiosities, characters of great cultural or historical relevance, even moments that have happened and we do not even know the impact they have had on the life and memory of our city.

Where do we start? At the Roman Bridge. Our summer walk had to start from there, a bridge that has had to endure great events in the history of our city because for centuries it was the only firm entrance that served as a connection to the meadow, the coast and the Alpujarras.

A Roman bridge, which by the way, is NOT Roman no matter how much we try to call it that. 

It was built in the 12th century and there is no record of its author, although there are documentary remains of Ibn al Jatib, an Andalusian poet, writer and philosopher, who, by the way, some of his poems decorate the walls of the Alhambra.

The next one, the Bridge of the Witches, connects the Sacred Heart School with the well-known Kiosk of the Titas, where they sold the famous «papas asás», baked potatoes, of course the name is not forgotten although there are two anecdotes to explain why they called it. Some say that it was a school, which in those years, were the outskirts of our city and wanted to build a bridge to facilitate access to the school, a fact that caused a stir among the politicians of the moment. The existing disputes were settled instantly taking advantage of the absence of one of the councillors who refused to build it in the town hall. They did it so quickly that the neighbors said it seemed to have been built by witches. Others, however, say that in the autumn, the nuns of the school, when they went out, were so dressed in their habits that in the dark they were scared to see them, hence it was called the Witches’ Bridge.

We advanced a few meters and arrived at Puente Verde, known because it was made of iron and wood painted green, hence its name. This bridge had to be reconstructed with the Napoleonic invasion of 1810, and for this, the French desecrated the Monastery of St. Jeronimo, razed the tower of the Monastery and took the ashlars stones to use them in the construction of the bridge. 

The afternoon falls and the light turns into orange on the Paseo del Salon and the Bomba next to its beautiful and romantic gardens, a good time to continue along this path and go with my friends. It was after the French invasion when these walks began to acquire this elegant and bourgeois aspect that moves in time and space until today despite the different urban reorganizations.

The municipal library, which has always seemed ideal to me, was a dance hall, now I understand why it is such a cute and singular building. It was the fashionable place to go out dancing and flirting. 

Beautiful and elegant, the gardens are presented with more than two hundred species of flora looking at the riverside of the  Genil with its centennial trees, multiform hedges, flowers, fountains, sculptures…

All together and in harmony with the environment, they are allied with the afternoon light. They invite you to sit on one of their benches, to observe the growing laurel, to see the Jupiter tree full of pink flowers, to feel the aroma of the already lost orange blossom and to imagine the amount of kisses have been stolen under the sacred tree. 

They suggest that you breathe, that you contemplate, that you look at the river and the row of street lights that guide you to the mountains of Sierra Nevada and that you are aware of how beautiful the landscape around us is.

A haven of peace and tranquility full of fun, laughter and friendship. This is how these moments really are. A «playtime only four us» where we lose track of time, forget about our problems and continue to laugh, have conversations about the divine and the human but above all, we try to be happy for a few hours even though everything else continues in our lives.

We stop at the fountains in the gardens, decorative elements that give the landscape complex greater ornamental value, which coincides with the «coolest» moment for @pitukav, that is, making the normal as creative and unusual as possible with their photos. 

First af all, in the one of the Nymph, but the most interesting is the next one that has a lot to do with this question. Do you know why the Bomba’s walk is called like that? For the record, we didn’t know either, but this fountain is precisely shaped like an explosive sea mine. A very original fountain with water cannons that shoot in circumference, is why the paseo de la Bomba is called that. How different it would look like at the moment, which is referenced in Pascual Madoz’s Geographical and Historical Statistical Dictionary of Spain.

Next one, the monument to the Duke of San Pedro de Galatino. I’m sure you’ve been there hundreds of times and have been indifferent to it, but we owe a lot to this historical figure from the early 20th century. 

The Duke was a visionary entrepreneur of the time. An entrepreneur who, having realized the tourist projection of Granada, made our city great with the construction of the Hotel Alhambra Palace, promoted the construction of the road to Sierra Nevada as well as the streetcar line from the capital to the Hotel del Duque in S. Nevada which he also built, even founding his own electricity company. I could assure that few entrepreneurs today would be able to do so much in such a short time. There is no doubt that this man positioned Granada and  thanks to him our city began to acquire much more relevance in the political, economic and social scenario.

Continuing our route by predestined chance: I divert the road, I think about it at the last minute and decide to go up the Cuesta de los Molinos, so called because of the amount of flour mills that were in that area in the 13th century. 

Another fact is that Angel Ganivet was born there, another unparalleled «granaino», a diplomat and writer of the generation of 98. He was not very prolific in terms of works but he must have had a very interesting life as a diplomat outside Spain, although it is true that he died very young, committing suicide at the age of 32. A sad end for a brilliant figure who, due to circumstances, did not manage to get out of the hole he was in. Currently his house-mill is the Provincial Center of Documentation of the Diputación de Granada.

We are finishing our walk, but not before refreshing ourselves, washing our hands in the Pilar de Escoriaza, which takes its name as well as the hill in honor of Viscount Nicolás Escoriaza, also a colleague of the Duke of San Pedro de Galatino. He owned the property where the old Huerta Estefania was located and he divided this huerta into plots that could be acquired by some of the city’s nobles. On top of this fountain, there is the Joe Strummer  little Square, leader of the well-known group The Clash. The reason for having a square in his honor is uncomplicated. When he met Granada he fell in love with it. It was his favorite city, he loved Lorca and the Alhambra and he never stopped visiting it since he met it in the mid 80’s. He only lacked one dream: to organize the concert that he had imagined so many times.

Night is coming while we are sitting in the small viewpoint of the square, we hear Strummer’s music and think about the end of the summer. It is then, when we decide to put an end to our historical-landscape-cultural meeting and go downhill to our appointment in Maria de la O´s restaurant, but we will talk about this later.

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