Lola Marín: Creatividad y sensibilidad en Restaurante Damasqueros [Granada]

Tras uno de nuestros paseos culturales del que otro día hablaremos, nos disponemos a visitar otro restaurante donde pasar un buen rato entre amigas: Damasqueros.

A Lola Marín, la conocí un 23 de marzo de hace unos cuantos años, momento que ambas recordamos a la perfección. Tenía muchas ganas de volver a repetir en su casa puesto que la primera vez ya me impactó. Conocerla como jefa de su propia cocina, fue una grata sorpresa pues siempre me ha resultado paradójico el hecho de que las cocinas de nuestras casas han estado siempre dominadas por mujeres, nuestras abuelas, tías, hermanas, madres. Ellas han dispuesto, organizado la compra, la cocina, los platos y menús familiares… todo realizado además con el mejor de los cariños y sin embargo son aún pocas las mujeres que toman el mando en las cocinas actuales, como Jefas de cocina o que ocupen puestos de relevancia. Lo cierto, es que hay más de las que pensamos y además lo hacen maravillosamente bien ya sea en cocina o en sala. Curioso dato, ¿no os parece? Es una triste realidad porque, al menos en Granada, apenas las hay.

Desde pequeña, Lola ha estado metida entre fogones haciendo sus pinitos, probando recetas y platos de algunas revistas especializadas en cocina; conforme iba creciendo tenía el valor de preparar comidas navideñas para toda la familia con gran éxito. Tener esas ganas desde joven, unido a las dudas de lo que estaba estudiando, le sirvieron para decantarse por un cambio radical y cambiar la carrera de aparejadores por la cocina.

El caso es que, ni corta ni perezosa inicia sus estudios en Granada pero decide cambiar el tercio y formarse aún más en la Escuela de Cocina de Luis Irizar y el Basque Culinary Center en San Sebastián para aprender de primera mano cómo se trabaja con los profesores de las escuelas más prestigiosas del país.

Durante esta época, Lola realiza su particular periplo por el norte de España donde se curte en cocinas de todo tipo: con estrellas Michelin, sin estrellas, en restaurantes pequeñitos, caterings… Lo probó todo, y en ellos aprendió lo que es la cocina desde abajo. Interminables jornadas de trabajo, poco o ningún descanso y sacar adelante las partidas que se le encargaban, le sirvió como aprendizaje único y entrenamiento suficiente para entender y manejar una cocina y su equipo sin problema pero sobre todo para respetar la profesión, sus recetarios y la metodología para brillar con luz propia.

De vuelta a Granada: nace Restaurante Damasqueros

Aunque la idea inicial era la de quedarse por el norte de España, una oportunidad a la que no pudo renunciar, le hizo quedarse con el restaurante donde desarrolla su trabajo desde hace ya más de una década. Con ganas y mucha ilusión emprende su proyecto personal. Una apuesta arriesgada para Granada pues no dispone de una carta fija, tan solo menú degustación que varía cada semana según la estacionalidad de los productos y de lo artística que se encuentre, pues Lola es creatividad pura. 

Su oferta gastronómica define la sensibilidad que tiene por la cocina y el respeto hacia el producto, incluyendo en sus platos gran parte de la esencia y de la cultura de la región. Me parece divertido que quieran sorprenderte con un menú, además soy de las que piensa que desde que entras a un restaurante, a lo que vas es a disfrutar, a sentirte especial. Puede parecer algo vanidosa la apreciación pero vas a que te atiendan bien, a comer y a beber divinamente, y a disfrutar del ambiente particular que cada uno genera (porque no nos olvidemos, todo esto influye y mucho). Se trata de olvidar por unas horas la mochila que cada uno lleva encima.

Dejarte llevar y disfrutar: la propuesta gastronómica de Lola

El menú que probamos esa semana estaba compuesto por:

  • Un aperitivo
  • Pequeña ensalada: apionabo, bacalao marinado y setas de temporada
  • Berenjenas con miel
  • Atún rojo, calabaza en ajillo y albahaca
  • Entrecotte granadino, remolacha y espinacas
  • Dátil, coco e higos frescos

Una cena riquísima que además estuvo muy bien acompañada por todas las explicaciones y armonías de Kaoutar, su jefa de sala. Es un gusto ver trabajar a un binomio tan bien coordinado.

Si hay algo que me gusta de Lola es lo decidida y valiente que es. Una apuesta firme que continúa después muchos años, con sueños por cumplir y deseos que seguro se harán realidad.

No dejéis de visitar su restaurante, sin duda merece la pena y aprovechad, porque esta Navidad, Lola ha preparado unos platos muy especiales para disfrutar y embellecer vuestras celebraciones para estas fiestas.

Restaurante Damasqueros – Datos de interés


English Version

After one of our cultural walks, which we will talk about another day, we are going to visit another restaurant where we can have a good time among friends: Damasqueros.

I met Lola Marín on March 23rd a few years ago, a moment we both remember perfectly. I really wanted to go to her restaurant again, as the first time had already made an impact on me. Meeting her as head of her own kitchen was a pleasant surprise, as I have always found it paradoxical that the kitchens in our homes have always been dominated by women, our grandmothers, aunts, sisters, mothers.

They have arranged and organised the shopping, the cooking, the dishes and the family menus, all of which have been prepared with the best of care, and yet there are few women in today’s kitchens, not to mention the small number of women who are heads of kitchen and who also hold important positions. The truth is that there are more of them than we think, and they cook wonderfully well. Curious fact, don’t you think? But the fact is that, at least in Granada, there are hardly any.

Since she was a little girl she has been between kitchens, doing her own recipes, trying others, and dishes from some specialized cooking magazines. As she grew up she had even the courage to prepare Christmas meals for the whole family. Having this desire since she was young, helped her to decide to make a radical change in her life. She left  her studies  from being a quantity surveyor to a Head Chef.

The fact is that she did not hesitate to begin her degree in cooking in Granada, but decided to change her mind and train even more at Irizar and the Basque Culinary Center in San Sebastián to learn first-hand how to work in the kitchens and which they teach in the most prestigious restaurants in the country.

She made her own journey through the north of Spain, where she learned to cook in all types of kitchens.

With Michelin stars, without stars, in small restaurants, caterings…

She tried everything, and learned what cooking is all about from the bottom up. Many endless hours of work, little rest and getting on with all she wanted. All this learning helped her to understand and manage a kitchen  but above all to respect the kitchen, its recipes and the methodology to do it well.

Being a woman is not easy in many professions but I think that in this one  takes the Golden Palm of Cannes because somehow I have seen it in this sector. It´s very difficult.

After a few years she returned to Granada for various reasons, although she thought of going back, but things were happening so make her reconsider her departure, such as the opportunity to have the current restaurant. With desire and much enthusiasm she started her personal project where she currently develops her profession as owner and Head Chef.

 A risky bet for Granada as it has no menu, only a tasting menu that varies every week according to the seasonality of the products and the artistic side of Lola because she is very creative. 

Her gastronomic offer defines her sensitivity for cooking and respect for the product.

I think it’s funny that they want to surprise you with a menu, and I think that from the moment you enter a restaurant, what you’re going to do is enjoy yourself, feel yourself special… It could seem a little vain to appreciate this kind of things, but you’re going to be well looked after, eat and drink divinely, and enjoy the place and the particular atmosphere that each one generates (because let’s not forget, all this has an influence and a lot). It’s all about forgetting for a few hours about the backpack we each one carry.

The menu we tried that week was composed of:

  • An appetizer.
  • A small salad: celeriac, marinated cod and seasonal mushrooms
  • Aubergines with honey.
  • Red tuna, pumpkin in garlic and basil.
  • Entrecote from Granada, beetroot and spinach.
  • Date, coconut and fresh figs.

A delicious dinner that was also very well accompanied by all the explanations of Kaoutar, her maitre.

If there is something I like about Lola, it is how determined and brave she is. A firm bet that continues after many years, with dreams to fulfill and wishes that will surely come true.

2 comentarios en “Lola Marín: Creatividad y sensibilidad en Restaurante Damasqueros [Granada]”

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